Por qué no hay que soplar los Filtros de habitáculo de partículas, sino sustituirlos

LA IMPORTANCIA DE UN MANTENIMIENTO ADECUADO DEL FILTRO DE HABITÁCULO

En muchos talleres, es habitual soplar brevemente el Filtro de habitáculo de partículas con aire comprimido antes de volver a colocarlo. Este método parece ahorrar tiempo y materiales. Sin embargo, es problemático a largo plazo y puede incluso causar daños. Soplar el Filtro de habitáculo de partículas suele causar más problemas de los que resuelve. He aquí por qué la sustitución es la opción más segura:

ESTRUCTURA DEL FILTRO DE HABITÁCULO: TEJIDO FINO – SE DESTRUYE FÁCILMENTE

Los Filtros de habitáculo de aire, ya sean de partículas o de carbón activado, están formados por fibras muy finas de varias capas. Esta estructura es crucial para el rendimiento del Filtro de habitáculo. Sin embargo, al soplarlos con aire comprimido, ocurre lo siguiente:

– Las fibras están desgarradas o permanentemente estiradas

– Los poros del material de Filtro de habitáculo se agrandan

– El rendimiento del Filtro disminuye de forma permanente e irreversible.

Aunque después el Filtro de habitáculo usado parezca limpio, funciona bastante peor que antes.

LA SUCIEDAD ESTÁ PROFUNDAMENTE INCRUSTADA EN EL MATERIAL

Otro concepto erróneo es que la suciedad simplemente queda «suelta» en el Filtro. En la práctica, muchas partículas lo están:

– Ligado electrostáticamente

– Profundamente incrustado en el Filtro de habitáculo

– En el caso de los filtros de carbón activado, las partículas se adsorben incluso químicamente.

El aire comprimido sólo elimina las partículas de polvo grandes de la superficie. Las sustancias que afectan a la salud, como el polvo fino, el polen, las partículas de hollín y las bacterias, quedan atrapadas en el filtro, exactamente lo que se supone que el filtro debe atrapar.

EFECTOS SOBRE LA SALUD DE LOS OCUPANTES DEL VEHÍCULO

Un Filtro de habitáculo de partículas viejo o fundido puede empeorar considerablemente la calidad del aire en el interior del vehículo. Las posibles consecuencias son:

– Filtra peor el polen y el polvo fino

– Aumento de la carga de gérmenes y bacterias

– Empeoramiento de las alergias

Para los alérgicos, los niños y los conductores habituales, en particular, un Filtro de habitáculo de partículas limpio es importante por motivos de salud.

COSTE-BENEFICIO: REVENTAR NO MERECE LA PENA

Soplarlo suele llevar de unos segundos a unos minutos, mientras que sustituirlo lleva de 5 a 10 minutos. En cambio, soplar el Filtro de habitáculo produce:

– Sin efecto limpiador real

– Posibles daños en el Filtro de habitáculo y en el sistema de ventilación

– Menor calidad del aire a largo plazo.

Sustituir el Filtro de habitáculo es más seguro y eficaz que cualquier otra solución.

En conclusión, los Filtros de habitáculo de partículas son piezas de desgaste clásicas. Están diseñados para recoger y atrapar firmemente la suciedad. Soplarlos no tiene ningún efecto positivo, reduce drásticamente el rendimiento del filtro y puede causar daños consecuentes. Por tanto, para un mantenimiento adecuado: Los filtros de habitáculo deben sustituirse, no soplarse.

¿POR QUÉ ELEGIR LOS FILTROS DE HABITÁCULO CORTECO?

La conclusión para talleres y mecánicos es sencilla: los filtros de habitáculo funcionan mejor cuando se sustituyen cada 15.000 km o una vez al año. Con los filtros de habitáculo Corteco, los talleres pueden confiar en una calidad de filtración constante y en materiales de nivel OEM para garantizar un rendimiento fiable durante todo el intervalo de mantenimiento.